La pulsera de las Almas Viajeras...
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Viajeros Callejeros

Hoy nos visitan Vanessa y Roger, una pareja que se ha recorrido el mundo, o casi, de la mano. Dos almas viajeras que, como ellos mismos dicen, cuantos más lugares visitan, más conscientes son de todo lo que les queda por ver. Con ánimo de “devolver” a la comunidad viajera todo lo que ellos habían recibido leyendo blogs y foros de viajes, abrieron su propio blog “Viajeros callejeros. Hoy, ya les sigue una comunidad de… ¡¡más de 400.000 personas!!

Desde Livingstone, donde compartimos eso que ellos llaman el “virus de viajar”, hemos querido hacer un acercamiento para conocerles un poco más y ya os adelantamos que… son únicos!! 

 

Livingstone: En primer lugar, muchas gracias por atendernos, nos imaginamos que no será fácil robaros unos minutos, ¿desde qué parte del mundo nos respondéis estas preguntas?

Viajeros Callejeros: Pues ahora mismo estamos en Nueva York.Llegamos aquí hace poco más de un mes y volvemos a casa en 10 días. Vinimos con la firme propuesta de conocer la ciudad a un ritmo más lento de lo que lo hicimos el año pasado, cuando vinimos por primera vez, y aunque podemos decir que hemos cumplido el propósito, nos hemos quedado con ganas de más, así que tendremos que volver.

“El mundo y sus gentes son mucho mejores y más sanos de lo que nos hacen creer y solemos pensar. (…) Lamentablemente estamos en un mundo en el que juzgamos mucho antes de lo que debiésemos.”

L: ¿ Lo vuestro viene de lejos? ¿o fue en algún momento determinado en el que decidisteis que lo vuestro era vivir viajando?

VC: Viajar es algo que siempre nos ha gustado y que hacemos juntos desde que nos conocemos aunque hasta hace unos meses no nos hemos dedicado los dos al 100% al proyecto Viajeros Callejeros, ya que aunque yo (Vanessa) llevaba 2 años dedicándome al blog, Roger mantenía su trabajo por cuenta ajena.

A principios de año y viendo que el proyecto no se podía mantener con una única persona, decidimos que lo mejor era que Roger se uniese al 100% al proyecto y así, además de gestionarlo mucho mejor, también viajar a tiempo completo.

 

L: En un mundo en el que cada vez es más habitual entregarse a jornadas laborales interminables y pequeños periodos vacacionales, mucha gente piensa que eso de conocer mundo “no es para ellos” ¿Qué le diríais a estas personas para animarles a salir de esa falsa zona de confort?

VC: Cuando explicamos nuestro trabajo o la forma en la que entendemos la vida, siempre intentamos dejar claro que  respetamos totalmente a todos aquellos que no se encontrarían cómodos con lo que nosotros hacemos. Aunque nos parezca increíble, hay gente a la que no le gusta viajar o no se plantearía jamás trabajar desde casa.

Si el motivo para no viajar es otro, como algún miedo, siempre intentamos transmitir los increíbles regalos que tiene el mundo esperándote en cada esquina y lo pronto que se olvidan los miedos cuando estás de viaje.

4.- Se suele decir que viajar, dormir y enamorarse, son tres modos de irse a lugares que no siempre se entienden. ¿No creéis que lo bonito es precisamente eso?  ¿Viajar para dejarse sorprender? ¿Nos contáis alguna situación que os haya sorprendido especialmente? (aunque tendréis muchísimas ^^).

VC: Creemos que una gran parte del encanto de viajar es tener la suerte de sorprenderte de todo lo que te rodea. Salir de esa zona cotidiana en la que prácticamente todos los días haces lo mismo y recibes los mismos estímulos, es para nosotros un gran privilegio.

¿Situaciones que nos hayan sorprendido? La verdad es que tenemos muchísimas, aunque más que una en especial, podemos decir que hay dos cosas que siguen sorprendiéndonos en todos los viajes. Primero la gran capacidad que tiene el ser humano para adaptarse al medio, incluso cuando este no es idóneo o placentero para él.

Y la segunda, que el mundo y sus gentes son mucho mejores y más sanos de lo que nos hacen creer y solemos pensar. Esto es algo que siempre acaba sorprendiéndonos y sobre lo que acabamos reflexionando. Lamentablemente estamos en un mundo en el que juzgamos mucho antes de lo que debiésemos.

“La sensación de llevar todo lo que necesitas en una mochila y que incluso te sobren cosas, es para nosotros una sensación única de libertad.”

L: Una un poco más personal, sobre recuerdos… estamos seguros de que en vuestras cabezas habrá vivencias para escribir un millón de libros, pero, como siempre hay unos más especiales que otros, os vamos a pedir algo: cerrad los ojos y decidnos,¿ cuál es el primer recuerdo de alguno de vuestros viajes que os viene a la cabeza? 

Vanessa: El primer recuerdo que tengo cuando pienso en viajar es la sensación de nervios que me invaden el día antes de partir. Unas mariposas en el estómago que son una mezcla de muchos sentimientos. Por mucho que haya viajado, siempre vuelven a aparecer.

Roger: El primero que me viene a la cabeza es estar llegando a Egipto, el primer viaje que hicimos juntos y darme cuenta que aquello no iba a tener marcha atrás. Prácticamente no habíamos aterrizado y ya estaba pensando en un próximo viaje.

L: Desde Livingstone, por propia experiencia podemos decir que lo que hace especial un viaje no son solo los lugares, sino las personas que se conocen en él. ¿Alguna persona que os haya marcado especialmente a lo largo y ancho del mundo?

VC: Siempre decimos que en todos los viajes tenemos la suerte de conocer a alguien que acaba por ser la persona que asociamos siempre a ese destino. En algunas ocasiones hemos mantenido el contacto y a día de hoy aún hablamos, con otros perdimos la comunicación y con algunos, después del día de conocernos, no volvimos a saber de ellos.

Pero todos y cada uno de ellos se han quedado en los recuerdos que tenemos del destino en el que nuestras vidas se cruzaron: la chica que nos ayudó en Tailandia por un pinchazo, una anciana en Jerusalén de la que no olvidaremos su cara jamás, Wasanthi de Sri Lanka, Jaysal en India, Martina en Chile…podríamos seguir y seguir hasta completar todos los viajes que hemos hecho.

L: Ya para ir terminando, nos gustaría deciros un par palabras y que nos digáis lo primero que os evoquen (hemos de confesar que en esta hemos hecho un poco de trampa y conocemos una de vuestras debilidades :P):

PIDURANGALA: La increíble recompensa del esfuerzo.

En este caso sobre todo para mi (Vanessa) ya que la subida no fue fácil y hubo momentos en los que quise sentarme en cualquier piedra y no moverme durante días.

LIBERTAD: El viaje en sí mismo.

No hay momento en el que nos sintamos más libres que viajando. Si bien es cierto que siempre hay cosas que nos atan, sobre todo cuando viajas con un billete de vuelta, la sensación de llevar todo lo que necesitas en una mochila y que incluso te sobren cosas, es para nosotros una sensación única de libertad.

A día de hoy, el poder mantenernos económicamente haciendo lo que nos gusta, siendo nosotros nuestros propios jefes, es también otra de las cosas que no podemos negar, nos produce una inmensa sensación de libertad.

L: Y por último, una difícil. Si sólo os quedase un viaje por hacer, sólo un lugar más que visitar, ¿Cuál sería?¿Cuál es ese lugar que no os perdonaríais no visitar?

Vanessa: La primera respuesta que me ha venido a la cabeza ha sido “el mundo en su totalidad” para poder abarcar más terreno, aunque entiendo que esta respuesta tendría trampa y no es precisamente la que buscáis ;), así que ciñéndome al sentido estricto de la pregunta, os diré que el lugar que visitaría sería Machu Picchu.

Roger dice que volvería a Petra, en Jordania, sin dudarlo ni un segundo.

Es curioso, pero ahora nos damos cuenta que ambos volveríamos a lugares que ya conocemos

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